jueves, 10 de octubre de 2013

Los 10 Destinos mas Exoticos para irte de Luna de Miel






Islas Cook.
El navegante español Álvaro de Mendaña de Neyra fue quien avistó por primera vez estas islas en 1595, pero fue el mítico explorador británico James Cook quien las reclamó para la corona británica en 1776, dando origen a su nombre actual. Hoy en día, este archipiélago ubicado entre Tahití y Tonga ofrece islas volcánicas, lagos color turquesa, atolones, playas desiertas, grutas subterráneas y paisajes que muestran un mundo en estado casi virginal, algo muy difícil de hallar hoy en día.
Consejo: deberás cambiar los euros por el dólar neozelandés, la moneda oficial de las islas. También te conviene repasar tus conocimientos de inglés, siempre y cuando no sepas hablar maorí, los dos idiomas que manejan los lugareños.

Belice.
Belice no es solamente un paraíso fiscal, como podrá comprobar cualquiera que visite este pequeño país centroamericano. Su pasado como parte del poderoso Imperio Maya permite la combinación de algunas joyas arqueológicas con su belleza natural, en especial una barrera de coral que no tiene nada que envidiarle al Caribe ni a Australia. Los turistas no abundan y el país está en buena parte inexplorado, lo que convierte a Belice en un destino deseable para aquellos que buscan tranquilidad.
Consejo: Conviene que viajes en verano. El invierno en Belice, aunque cálido, es muy húmedo y lluvioso.

Islas Fiji.
¿Recuerdas a Jim Carrey en la película ‘El show de Truman’, persiguiendo el sueño obsesivo de llegar alguna vez a las islas Fiji? Las islas Fiji, en cierto modo, son la representación del paraíso oculto. 100 de las 400 islas que componen este archipiélago no están habitadas, y algunas de ellas no han sido pisadas aún por hombre alguno. Las arenas blancas, en contraste con las aguas cristalinas y las formaciones volcánicas, componen un paisaje propio de una postal, ideal para románticos.
Consejo: Si bien los españoles no necesitan visa, para que te dejen ingresar a Fiji deberás presentar el pasaje de regreso. Prepárate para afrontar el jet lag (http://viajes.practicopedia.com/como-reducir-los-efectos-del-jet-lag-659 ): hay una diferencia de once horas con España

Bora Bora.
Bora Bora significa ‘Primer nacimiento’ en tahitiano. El bautismo no es casual, ya que la paleta de colores azules y verdes del paisaje, con una naturaleza exuberante, la asemejen a las descripciones del paraíso terrenal. La excesiva afluencia turística y la construcción continua de hoteles le restan un poco de encanto, pero no llegan a estropear la belleza casi perturbadora de la laguna y sus islotes.
Consejo: no dejes de practicar submarinismo en la laguna y acuérdate de comprar mermeladas de frutos locales.

Senegal.
Es el destino más popular entre los países africanos, aunque no sea excesivamente solicitado como sitio para la luna de miel. Sin embargo, Senegal combina su belleza natural con las facilidades arquitectónicas que brinda su capital, Dakar. Sus aguas límpidas son ideales para la práctica del submarinismo, mientras sus parques y reservas naturales te acercarán al África más salvaje. Es un destino económico, ya que entre hotel y comida no se gastan más de unos 40 euros por día y por persona.
Consejo: La época más adecuada para visitar Senegal es de noviembre a febrero.

Maldivas.
Cuanta la leyenda que un príncipe cingalés llamado Koimale encalló en esta isla con su esposa, hija del rey de Sri Lanka, dominando la región tras quedar cautivado por su belleza. No quedan sultanes cingaleses en la zona, pero sí perdura la belleza tropical de las 1.200 islas que componen las Maldivas, ubicadas entre Sri Lanka y la India, al sur de Asia. Las playas son extensas y cumplen todos los estereotipos de lugar de vacaciones ideal: cocoteros, aguas turquesa y una vegetación generosa que pugna por llegar a las orillas del mar.
Consejo: si quieres ponerte a tono con el espíritu de las islas, puedes leer ‘Viajes y periplos’ de Ibm Batutta o buscar la película documental ‘Maldivas, luna de miel con el océano’.

Zanzíbar.
Atrapada entre África y Oriente, la isla de Zanzíbar conserva los rastros más importantes de la cultura swahili. Su interés como destino de luna de miel, sin embargo, no es ése. El romanticismo de Zanzíbar reside en su paisaje, que evoca al de una isla perdida en los confines del mundo. La mezcla de exotismo oriental con la apabullante vegetación africana hace el resto, permitiendo disfrutar de bosques perfumados por especias y la fauna única del lugar.
Consejo: evita viajar en julio y agosto, en lo posible. El casco histórico, declarado patrimonio mundial de la humanidad, se llena de turistas.

Isla Mauricio.
La perla del Océano Índico es Mauricio, una isla con perfume a Arabia y con aires europeos. Las playas e islotes perdidos son parte de su encanto, pero Mauricio combina estas atracciones naturales con la presencia de templos hindúes, mercados, casas coloniales y una fauna de cuento de hadas (abundan los ciervos y las aves exóticas). Suele llover mucho entre diciembre y abril, un dato útil a la hora de organizar el viaje.
Consejo: Si no quieres pillar la ‘diarrea del turista’, un mal común bautizado en honor a los visitantes, conviene que tengas cuidado al comprar alimentos en las tiendas de los vendedores ambulantes.

Costa Rica.
El lugar ideal para desprenderse del estereotipo de Centroamérica como lugar violento y peligroso es Costa Rica, un país amable que se caracteriza por su alto índice de desarrollo humano. También tiene razones de sobra para ser elegido como destino de luna de miel. Costa Rica posee una diversidad natural envidiable: en su territorio puedes hallar volcanes, bosques tropicales, cascadas, playas cristalinas y una fauna y flora desbordantes. Además, la población es tranquila y está habituada al turismo, por lo que no precisarás un guía para recorrer sus puntos más interesantes.
Consejo: si tu vuelo hace escala en Estados Unidos, puede que necesites una visa especial. Asesórate en la embajada de Estados Unidos.

Martinica.
Martinica es un lugar que marcha a su propio ritmo, completamente alejado de las prisas y presiones modernas. De dominio francés y ubicada en el mar del Caribe, cerca de Sudamérica, Martinica pertenece a las Antillas Menores.
El aroma de las flores es uno de los principales encantos de la isla, conocida por la abundancia de lilas y orquídeas, que contrastan con un paisaje volcánico y repleto de alcantilados. Es también un lugar ideal para las parejas con ganas de divertirse y disfrutar del canto y el baile, que no escasean en ninguna época del año.
Consejo: no descuides tus pertenencias. Los carteristas son muy hábiles en Martinica, particularmente en las playas, por lo que intenta no trasladar tus objetos de valor.

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